Sunday, May 17, 2009

La historia del hombre que nunca durmió... (Alphonse Herpin)

Hace muchos años, siendo un púber aún, leyendo en la revista Conozca más o Muy interesante (no recuerdo cual de las dos era), me llamó la atención, esta historia.
Asados de por medio, apuestas, y varios incrédulos al respecto, publico ahora, dicha verdad:

Al principio, la cosa era una curiosidad para unos pocos. Los vecinos de Alphonce Herpin conocían la historia desde hacía tiempo, y la tomaban como algo que formaban parte de sus vidas de manera natural. Iban a visitarlo de vez en cuando y hablaban con el.
Alphonse siempre tenía tiempo, en rigor de verdad, le sobraba. Porque nunca había dormido.
En los primeros años de la década de los ´40 llegaron, atraídos por el rumor, los primeros médicos. Lo veían en su más que humilde casita de carton prensado de las afueras de Trenton, Nueva Jersey, EE UU.
Por entonces era ya un anciano pero conservaba cierta jovialidad y buen trato. Una mesa de madera rugosa y una vieja mecedora eran los únicos muebles que él tenía. Ni cama , ni catre ni colchón, ni nada que sirviera para acostarse allí.
Era la primera prueba, aunque no concluyentes, de que en efecto ese hombe jamás dormía. Él mismo les contó a los profesionales que la versión era cierta y que jamás en su vida había dormido ni siquiera una horita de siesta.
A lo sumo se sentaba en la mecedora y se quedaba allí por un corto tiempo, sin cerrar los ojos, dejándose reposar, luego volvía normalmente a su trabajo como albañil, con el que había logrado su sustento durante toda su existencia. Desde el punto de vista científico aquello no era algo raro, sinó, sencillamente imposible para cualquier humano. No se puede sobrevivir mucho sin dormir. Se sabe que todo el mundo tiene que hacerlo de manera imprescindible, no solo para darle descanso al cuerpo sinó, tambien para darle alimento a su mente. Dormir equivale a comer, beber o respirar, no se puede prescindir de eso. Cada órgano está hecho de tal forma, que requiere sin vueltas, su descanso. Sin embargo, esos primeros médicos comprobaron que Alphonse no mentía.
El testimonio público que hicieron empujó a docenas de colegas hasta aquel pueblo de Nueva Jersey. Y luego a cientos de turistas.
Los habitantes del lugar hicieron su agosto alquilando albergues, abriendo fondas y tabernas, guiando a los visitantes y hasta vendiendo souvenirs, que incluirían frasquitos de la tierra de ese poblado.
Todo el mundo, turnándose empecinadamente para vigilar al fenómeno, pudo comprobar que no había fraude: ese hombre no dormía jamás y nunca lo hizo en su vida.
Mimado por quienes llegaban hasta allí, Alphonse murió el 3 de enero de 1947, felíz por toda la compañía cariñosa. Al fín se durmió -y para siempre- por primera vez en su existencia. Tenía 94 años de edad. Nunca tuvo una explicación racional para lo suyo.

Entre los muros, film de Laurent Cantet


Anoche concurrí al cine del Shopping del Siglo, desde que ví Manual de amor, que no iba a esas salas, muy calurosas por cierto.
La película escogida fue Entre los muros, francesa y galardonada con la palma de oro del festival de Cannes del 2007.
Gran film, con un acertado cuestionamiento al sistema educativo, del secundario.
La trama se desarrolla en Francia, en un establecimiento público, en el que el Profesor de francés, Sr. Marin (el mismo apellido, que mi gran amigo Nacho), debe soportar los constantes atropellos y desconsideraciones de los estudiantes, que allí concurren.
Se trata, en su mayoría, de hijos de inmigrantes, preferentemente de países ex colonias francesas, como Costa de Marfil, Marruecos, Mali, etc... incluído un chino, al cual su madre someten a un proceso judicial por ser inmigrante ilegal.
Excelentes planos, intensos diálogos, agudas observaciones, incesante ritmo en el guión, y aceptables actuaciones.
El fútbol como elemento globalizador, las historias personales de cada personaje, siempre dentro de esos muros que conforman las paredes de la institución educativa, particularmente el salón y la clase de francés.
Acá les dejo, a propósito con el tópico de la película, una reflexión:

La educación pública en la historia cercana de nuestro país tuvo distintos períodos, con distintos objetivos desde el gobierno de turno:

- 1870 – 1940: Se buscó extender la enseñanza elemental para conseguir una uniformación de la población ante el fenómeno de la inmigración europea. Saber leer era una habilidad envidiada. Cultura del folletín, el libro, el diario. Los gobiernos creen que necesitan ciudadanos ilustrados y buscan aumentar el capital humano.

- 1940 – 1990: El mundo estaba dividido entre “los buenos” y “los malos”. En la escuela el maestro era el portador de los saberes, que eran entregados como herramientas a los alumnos para que estos se labraran un seguro porvenir, dependiendo de su sola voluntad. El progreso y el ascenso social eran posibles y aún seguros para los más capaces.
Las actividades sociales eran múltiples y los clubes sociales y deportivos tenían mucha concurrencia, se hacían desfiles y reuniones públicas. Los gobiernos perdieron de vista a la educación como prioridad en los gastos.

- 1990 – 2009: En el mundo cayeron el comunismo y el neoliberalismo. La globalización termina con las seguridades de fuentes de trabajo y los trabajadores cambian fácilmente de lugar de trabajo.
Aumenta la informalidad y el trabajo “en negro”. La institución familiar se desmorona, por separación y/o divorcio de los padres, etc. En la escuela se busca teóricamente hacer posible el diálogo maestro – alumno.
El aislamiento social de jóvenes y adultos está fomentado por el uso autista de la televisión, los juegos electrónicos, la informática y la decadencia de los servicios sociales de clubes y otros centros. Auge de las adicciones.Los gobiernos caen en la cuenta que cuando más ignorante y empobrecido es el pueblo, más fácilmente se lo maneja. No existe un modelo buscado de país.
A pesar de la crisis económica mundial actual, si el gobierno argentino quisiera mejorar la tarea educativa, debería:- Asumir la necesidad de la protección, formación y diálogo con los niños y adolescentes.-
Reconocer la función socializadora de la escuela, que reemplaza y/o cubre múltiples carencias institucionales (familiares, sanitarias y sociales).-
Aprovechar, potenciar, capacitar y favorecer la tarea de los maestros y las escuelas.- “Adoctrinar” y formar amplia y profundamente a los directivos de las escuelas según el modelo de alumno y de país que se busca conseguir.

Que familia!!!


Ellis Marsalis – Piano

Branford Marsalis – Saxos

Delfeayo Marsalis – Trombon

Jason Marsalis – Bateria

Wynton Marsalis – Trompeta

Roland Guerin – Bajo Acustico

Harry Connick Jr. – Piano

Lucien Barbarin – Trombon
01 - Swinging at the Haven
02 - The Surrey With the Fringe on Top
03 - Wynton speaks
04 - Cain and Abel
05 - Nostalgic Impressions
06 - After
07- Sultry Serenade
08 - Twelve’s It
09 - Harry speaks
10 - Saint James Infirmary
11 - Struttin’ With Some Barbecue

Tuesday, May 12, 2009

El regreso de Marce (Por Tomás Lüders)

Marce

Estudio: Marcelo presenta la introducción a su programa 20 Aniversario:

“Los de Lost nos copiaron…. la serie americana más exitosa…nos copiaron.. ¡Qué hijos de p…!”

Corte a escena en la playa:
Marcelo ocupa el lugar de Jack, el héroe de la serie. Marcelo-Jack camina por la playa. Entre los restos humeantes de un avión destruido, deambulan pasajeros heridos y desconcertados. Todo es dolor y confusión. Marcelo-Jack reacciona y se sube a la cabina cercenada del boing estrellado. Prende la radio y desde un parlante imaginario sale a todo volumen Twist and Shout de los Beatles... Entonces aparecen las chicas con poca ropa de todos lados, y los heridos se transforman en el elenco masculino de Showmatch. Empieza la fiesta en la playa.

Corte a estudio. La cámara toma a los muchachos que aprueban festejantes. Las chicas, siempre con poca ropa, siguen bailando sonrientes sobre el fondo del escenario.

……

Estaban todos para los 20 años: Suar, Francella, Cacho Castaña, todas las generaciones de su elenco (Pablopachu, Freddy, Campi, Yayo…), y hasta Gasalla, que desentonaba un poco.

Sería fácil acusarlos de símbolos de los 90s. Son muchos los personajes mediáticos, todavía exitosos, que dejaron su marca (y quedaron marcados) por aquellos años locos (o crazies, como se decía tanto entonces). Además, no toda marca implica complacencia con el entonces hegemónico menemismo o neoliberalismo a la justicialista. Tampoco toda marca demoniza, aunque a veces se defiendan “modelos de país” con ese argumento.

Pero no hay dudas de que en los 90s se actualizó mucho de nuestro ser argentino, y se comenzó a legitimar mucho de lo que ya se hacía soterradamente, pero no en público. Suele suceder eso en aquellas etapas en las que el narcisismo de una sociedad está en alta. Y esto no es necesariamente malo.

Entre otras cosas, los 90s implicaron una modernización del discurso mediático nacional, lo que produjo muchos esquemas renovadores para pantallas y páginas que se habían quedado en la lógica del blanco y negro. Pero la “modernización” también multiplicó al infinito el gran mito argentino de ser los mejores por nacimiento… ya no hacían falta graneros, ni vacas, ni diegos: el mundo se orientaba hacia el sur para admirar nuestra viveza adaptativa. Y así, les enseñamos a los inventores de la dialéctica winner-loser, los “americanos”, que se podía ser ganador sin empezar poniendo el hombro desde perdedor: the Argentine dream.

Éramos los jugadores estrellas del tablero financiero global. Y si no nos miraban, el turista y su peso-convertible viajaban para hacernos notar. También viajaban los corresponsales de Marcelo, que se reían a carcajadas de cuanto alemán o coreano se les cruzaba. Poco avivados, no entendía que se los insultaba cuando se los llamaba, sonrientemente a la cara y en su propio país, “pelotudos”… o “gomas”.

Y es que con Marcelo, si no eras el feo de turno, la gorda de turno (“deigorrrr”, gritaba José María con su novedoso celular en mano), el gordo de turno (“dogorrr”), podías reírte tranquilo y a costilla suelta. Eso sí, si te estabas quedando pelado convenía empezar a preocuparse, podías pronto recibir un “dolapeee” en pleno microcentro porteño. Otros que caían siempre eran los viejos. Generalmente no entendían nada hasta que les ponían la cámara desocultada sobre la cara. La falta de educación mediática los hacía víctimas dilectas de las joditas de Marcelo. En realidad, aunque se llamaran “jodas para Tinelli”, no las hacía él, sino sus rapidísimos notero-humoristas. Marcelo, Marce, nunca era el chanzador. Si hasta trataba de hacer disfrutar del show al embromado de turno. Para eso, éste era invitado a ver en vivo su propia cámara oculta: “contános cómo pudiste ser tan gil”, hubiera podido ser el título de esa sección. Más pesada la broma, más divertido era verle la cara. Igual, lo que Marce no decía “en el piso”, lo gritaban los muchachos: “¡Gomazo!”, ¡“bolu…”!. “En el piso”, ¡cuánto aprendimos sobre medios siguiéndolo a Marce!

Como es sabido, Marce actualizó el lenguaje de todos los argentinos, y hasta aggiornó el muy platense “alverre”. Gracias a Marce, podíamos, por ejemplo, burlarnos de la intimidad erótica de los homosexuales con palabras que eran admisibles hasta en el salón del primario (perdón, del polimodal): bastaba decir “come bala” o simplemente “bala”. Como adolescente formado en la primera época de VideoMatch, para mí las personas excedidas de peso pasaron a ser queribles “dogors”, y las personas de rasgos orientales (de cualquier origen), simplemente “ponjas”. Los dogors ya no tenían problemas para seducir mujeres, sino que “no tocaban una teta”, y los ponjas, bueno, los ponjas todavía no entienden nada, aunque ahora esté lleno de supermercados chinos.

En los 90s el “tonto” pasó a ser “boludo” o “gomazo”, y cuando se gastó el gomazo y el tradicional boludo no alcanzó más, empezamos a usar el “hijo de puta”. Y fue Marce quien nos enseñó cómo podemos decir “hijo de puta” todo el tiempo. Basta con omitir la última silaba de la expresión y ya está: “hijo de pu...” para todo el mundo. Ahora podemos escucharlo a toda hora en la calle, en el aula, en la oficina, en los mediodías de la tele. Lamentablemente, las (malas) palabras perdieron bastante efectividad. Yo no sé usted lector, pero desde que mis amigos pasaron a ser todos hijos de puta, ya no sé cómo llamar a mis enemigos.

Vale aclarar, que lo de “hijo de pu…” o “ponja”, como muchas otras cómicas expresiones, no son algo original de Marce y lo suyos. Posiblemente comenzaron a circular antes de ser usadas en los sketches VideoMatch. Y es que a Marce no hay que verlo tanto como a un genio creador, sino más bien como a un gran intérprete e impulsor de un espíritu de época que se resiste a ir. Y cuando amaga a irse, justamente ahí vuelven Freddy, Pablopachu, Korol…

La tele de la que Marce era rey también nos enseñó cómo hacernos famosos sin esfuerzo, a pura viveza. Él montó concursos de chistes, de habilidades curiosas, de canto, de baile erótico y hasta de frotación de caño. El arte del cabaret se volvió apto para ser consumido en la mesa familiar, y hoy hasta la patrona opina de lo bien o mal que “una famosa” seduce con sus tetas y culo mientras le sirve los fideos a los chicos. En tanto el pezón no se vea, la raya del culo esté cubierta por un finísimo hilo, o el pene sea reemplazado por un objeto fálico, la cosa no es porno, y a la mujer no se la somete sexualmente en cámara (como no se lo hizo cuando el bueno de Marce hizo arrodillar a sus dancing girls para hacerles chupar confites de un tubo gigante). Vale aclarar que, a pesar de la crisis, muchos “famosos” –esa nueva clase social de profesión indefinida– todavía comen gracias a los periódicos 15 minutos de fama que Marce les supo dar.

Marce además nos enseñó que, a pesar de haber claudicado definitivamente a renovar a nuestra clase dirigente (el reformismo se transformó en resignado posibilismo), los medios están ahí para ocuparse de las “necesidades de la gente”. Los famosos compiten y bailan para que los chicos de un comedor de la Villa 21 almuercen, para conseguir un tomógrafo para algún hospital público, para que los bomberos de Berazategui se equipen… La fama también hace a la solidaridad.

Y así, las necesidades básicas dejaron de ser derechos garantizados por el Estado para pasar a ser “sueños” que compiten por hacerse realidad. Hoy tiene la misma entidad el deseo de conocer a Ricky Martin o Worldisney que la urgencia por obtener un transplante renal. Si su sueño es el segundo, entonces encomiéndese a las piernas de Pampita.

En una de las líneas de los bien guionados diálogos “espontáneos” de Marce con sus invitados, Adrián Suar, Adrián, el otro gran ganador del piso, le reprendió a Marce el enorme costo de todo lo que no dejaba de anunciar: la participación de todos los elencos de todos los años, más chicas, más bailes kids (desde los 90s, al niño frente a cámara no se le dice chico, se le dice kid), más cámaras, más viajes por el mundo… Y es que, si no se nota por sí solo el mucho dinero que cuesta algo, todo lo que se invirtió en lo que está frente a cámara, es necesario decirlo con todas las letras. “Showmacht es el show más caro de la televisión”, que se sepa. “Aún en esta época”, aclara un Marce siempre dispuesto a no medir costos para darle a la gente lo que la gente pide.

Adrián también hacía lo mismo antes de devenir en renovador de la comedia costumbrista. En sus policomedias –en las que tenía siempre a la figura masculina de turno de partener y la chica de tapa de novia– sobraban las explosiones, el efectismo era llevado al extremo (hasta se mostraba el helicóptero con el que eran tomadas las explosiones). El gasto tenía que ser evidente. Desde entonces, en la tele de Marce la cantidad tiene que ser parte del efecto de sentido, y si el espectador no lo nota por sí solo (cosa cada vez más difícil de lograr, dada la superioridad de recursos del modelo norteamericano), entonces hay que hacerlo explícito: “gastamos todo esto”, “pusimos todo esto”. La obra dejó de valer por sí misma. Tiene que quedar en claro que su factótum (Marcelo, Adrián, Susana o Mario) puede poner mucho. Pueden conseguirlo todo por la gente. Ahí están los muchachos detrás de cámara para aplaudir (ahí estamos nosotros detrás del detrás).

Después de todo, como le dijo a Rial el propio Marce sobre sí mismo, “a mí me encanta competir y ganar”, y desde los 90s, las victorias del éxito se pueden demostrar con números gracias al placer popular cuantificado en rating. Y así, hoy el rating es la forma de todo género. Todo se renueva bajo el estándar de la cantidad: más caro, más alto, más largo, más de más... más de lo mismo. Marce (y Adrián, y Mario, y Susana) nos ayudaron a naturalizar el éxito competitivo como virtud. Por eso cada campo social es un campo de juego, y cada cosa no vale sino en tanto medio para el éxito. Pero en el campo de la tele, no todos somos jugadores: la mayoría somos fichas… o puntos de rating.

Para la vuelta, Marce prometió, como siempre, una apertura más novedosa que ninguna otra (la novedad es el nombre “cualitativo” de la lógica del número). Por eso nos anuncia que se va a imitar a Lost, “la serie americana más importante de estos tiempos”. Pero en la vuelta todo huele a nostalgia. Nostalgia de la época del fin de las nostalgias. La presencia de los elencos pasados tiene el sabor de un reencuentro con los ex compañeros de curso (para mí un Ciliberto o un Carna son índices de adolescencia). Todos bailan mientras se escuchan las cortinas de los primeros videomatchs. Marce saluda a cada uno y les preguntan en qué andan ahora… después de todo aquello. “¿Todavía sos de Boca?”, “gasta” Marce al dogor Larry De Clay. Aquellos buenos tiempos…

Por eso, “aún en esta época” en la que lo global ya no es sinónimo de viaje a Miami o Europa, sino de crisis y pestes raras, en la que lo “oscuro setentista” nos obtura el “platinado noventista”, hay que seguir dándole alegrías a la gente. Los muchachos de Marce que saltan eufóricos en el fondo (menos al fondo que “las chicas”, que son la parte más sensual del decorado), están ahí en representación de la gente que no quiere oír de retenciones, de indecs de moreno, de fiebres porcinas, de cortes de rutas, de capos sindicales en la calle, ni de nada por el estilo.

Eso sí, en Showmatch no todo es evasión. Marce siempre deja lugar al compromiso: “vuelve el humor político”, nos anuncia. Él, sí él, el genio de la evasión va a traerlo. Él, deja claro que es él quien lo trae. Cuando se lo acusó de frívolo y exhibicionista, los participantes empezaron a frotarse por todo tipo obras benéficas, cuando se lo acusa de falta de compromiso, “trae al humor político”. Seguiremos entonces disfrutando de la ilusión, pero también nos vengaremos de los eternos villanos, de los que no saben darle alegría a la gente, de los culpables de todo. Con Marce, nos vengaremos de los políticos.

El álbum blanco de los Beatles


Son 30 canciones, casi todas memorables, repartidas en un álbum doble. Muchas de ellas concebidas durante el retiro espiritual a la India con el gurú Maharishi, representan también el comienzo del proceso de separación de la banda. Los Beatles casi no se hablaban entre sí. Aquí, un viaje por aquel 1968 y el significado del álbum en la historia de la música popular.

Iba a llamarse Casa de muñecas, como la polémica y magnífica obra que el dramaturgo noruego Henrik Ibsen estrenó en 1879. Pero los Beatles llegaron tarde con la idea: la banda de rock progresivo Family picó en punta, y pocos meses antes editó su debut: Música en una casa de muñecas. ¿Y quién tiene ganas de pensar en un nombre nuevo cuando ya te tiraron abajo el muñeco (y la casa)?
Los Cuatro Magníficos cortaron por lo sano y decidieron que el nuevo disco (doble) se titularía The Beatles, a secas. Y eligieron una portada nívea, blanca y despojada, lo más lejos posible de la parafernalia colorida de su anterior Sargento Pepper.
No mucho tiempo después, cuando los fans se cansaron de la pregunta: ¿Cuál The Beatles decís, la banda o el disco?, el Album Blanco consiguió su apodo definitivo. Y el paso a la historia.El 22 de noviembre de 1968, la friolera de treinta y dos temas que los Beatles venían acuñando se convirtió, por fin, en objeto sonoro.
Dos de las canciones (Hey Jude y Revolution) aparecieron antes y aparte, sublime punta de lanza, como las dos caras de un single editado en agosto (y el primero bajo su nuevo sello: Apple).No habían sido tiempos sencillos, los tiempos de esta prolífica y desaforada racha compositiva. El manager beatle, Brian Epstein, había muerto por sobredosis accidental. El filme Magical Mystery Tour había sido un fracaso para la crítica. Paul se separaba de su novia; John, de su esposa y madre de su hijo Julian. La misteriosa Yoko Ono aparecía en escena (el mono, la llamaban las bestias; todos tienen algo que ocultar excepto yo y mi mono, respondió Lennon).
Los cuatro músicos se metieron de cabeza en las faldas del Maharishi Mahesh Yogi, un señor a quien conocieron en Gales y a quien siguieron luego hasta la India. El ashram (refugio espiritual) del Maharishi resultó un lugar adecuado y quieto -a priori- para la concentración y la inspiración musical. Y, a contramano de las sospechas de que el resultado sería un ramillete de odas místicas, la lista de nuevas canciones acabó conformando el álbum con más variados estilos de toda la historia de la música popular de este lado del mundo: ska ( Ob-la-di Ob-la-da), rock playero (Back in the USSR), country-western (Rocky Raccoon), proto-metal (Helter Skelter), baladas acústicas, soul, blues británico, rock & roll, folk... y su ruta hacia la eternidad.Pero no perdamos de vista al Maharishi: si bien los cuatro músicos quedaron muy desilusionados ante este discutible prócer que llegó al punto de registrar Meditación Trascendentalcomo ¡marca comercial! (véase la página de internet http://www.tm.org/), su barbada figura también disparó varios versos, hoy convertidos en clásicos.
Lennon no tuvo ningún empacho en contarle su decepción al mundo: Sexy Sadie llevaba originariamente el nombre del Maharishi, pero el título fue modificado enseguida, por miedo a una demanda legal. "Sexy Sadie, ¿qué hiciste? Les tomaste el pelo a todos..." (Al parecer, el gurú había querido restregar sus sacrosantas manos sobre la anatomía de Mia Farrow, quien, junto con su hermana menor, Prudence, también participaba del retiro en la India.)
Por su parte, Prudence Farrow (20) se había implicado tanto en la contemplación de su propio ombligo, que no asomaba la nariz de su cabaña ni aunque cayeran tranvías de punta. La inolvidable Dear Prudence no es otra cosa que los nudillos de John tocando a la puerta de la jovencita: "Salió el sol, el cielo es azul, es hermoso, y vos también lo sos... Querida Prudence, ¿no querés salir a jugar?" Mientras el mundo era un polvorín infernal y una tienda de inesperados milagros contraculturales (los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, la guerra de Vietnam, el Mayo francés, las luchas por los derechos civiles, Hair...), entre fines de mayo y mediados de octubre de 1968, empezando por Revolution y terminando con Julia, los Beatles grabaron un álbum doble que a George Martin, su productor, le pareció excesivo y autoindulgente.
Martin prefería un solo disco, acotado y "selectivo". Los cuatro músicos, distanciados entre sí, grabando por tandas solitarias y percibiendo el comienzo del final, prefirieron poner toda la carne en el asador, por las dudas de que no hubiera segunda vuelta. Hicieron bien. Casa de Muñecas: Prudence, Julia, Martha, "la Mona" Yoko, la Madre Naturaleza, la Guitarra que Llora... Muchas almas femeninas habitan esta obra maestra que hoy, cuarenta años después y en otro siglo, sigue representando el más fabuloso Archivo General de la mejor música de Occidente.


Disc: 1 1. Back in the U.S.S.R. 2. Dear Prudence 3. Glass Onion 4. Ob-La-Di, Ob-La-Da 5. Wild Honey Pie 6. Continuing Story of Bungalow Bill 7. While My Guitar Gently Weeps 8. Happiness Is a Warm Gun 9. Martha My Dear 10. I’m So Tired11. Blackbird 12. Piggies 13. Rocky Raccoon 14. Don’t Pass Me By 15. Why Don’t We Do It in the Road? 16. I Will 17. Julia


Disc: 2 1. Birthday 2. Yer Blues 3. Mother Nature’s Son 4. Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey 5. Sexy Sadie 6. Helter Skelter 7. Long, Long, Long 8. Revolution 1 9. Honey Pie 10. Savoy Truffle11. Cry Baby Cry 12. Revolution 9 13. Good Night



Las canciones fluctuan entre varios estilos musicales, desde el rock hasta el pop, el blues, el country, incluso notas siniestras, musica experimental, o algo mas heavy en una epoca en que el heavy aun no habia nacido como movimiento musical.
Cada Beatle aporto sus propias canciones en una etapa en que el grupo ya estaba metido en problemas internos. Aun asi, lograron hacer una obra maestra de la musica, un disco que contiene casi todos los estilos habidos y por haber. Si algo caracterizo a los Beatles, y fue más acusada en su segunda etapa, sobre todo con el disco ’Revolver’ en 1966 y posteriormente con su obra magna ’Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band ’ en 1967, fue el de iniciar una revolucion musical que sin duda sin ellos, nunca hubiera pasado, y seguiriamos tan tranquilamente escuchando el simple rock and roll de los EEUU, o algo peor.

Sunday, October 07, 2007

Querido Papá Noel:


Querido Papá Noel:



Como hace unos años hubo algunos problemas de interpretación respecto a que: CUANDO TE PEDÍ...'un presidente con cabeza'....vos trajiste a DUHALDE;



Y CUANDO PEDI.......alguien con una mirada diferente'..............MANDASTE A KIRCHNER.Este año (CON TIEMPO...) te quiero aclarar que: PARA EL 2007

Si pido 'un presidente que se meta la Argentina en 'el bolsillo' no me refiero a MENEM.Si pido 'una figura de peso' ...no me refiero a LILITA CARRIÓ.


Si pido 'alguien con mano dura'...no se trata de SCIOLI.


Si pido 'alguien que tenga una carta en la manga'...no es DE LA SOTA.


Si pido 'alguien que se rompa el traste por nosotros'... no me refiero a RODRÍGUEZ SAÁ...

Si pido 'alguien iluminado'…….no hablo de CRISTINA…….



Por eso, querido Papá Noel, si no tenés a nadie más para traer, no nos mandes cualquier cosa... danos un poco de tiempo para ver si tenemos más suerte con los Reyes Magos.




GRACIAS, LOS ARGENTINOS

Thursday, October 04, 2007

cristina

Reina Cristina


Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, titular del Documento Nacional de Identidad Nº 10.433.615, con domicilio en la calle Alcorta Nº 321 de la Ciudad de Río Gallegos, no está inscripta en el colegio público de Abogados de la Capital Federal ni en ningún Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires.
En la Provincia de Río Gallegos, si bien no existe Colegio de Abogados, debería haberse inscripto en el Tribunal Superior de Justicia, lo cual no ha hecho jamás.
Para despertar más sospechas, tampoco está inscripta como abogada responsablemente "autónoma" ni como "monotributista", por lo que jamás pudo haber facturado en la profesión.
Sólo aparece inscripta supuestamente como abogada en la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia bajo el Tomo 57 y el Folio 322, lo cual tampoco es muy claro, ya que nunca ejerció en dicho lugar. En caso de no ser abogada y haber firmado como tal en Comodoro Rivadavia, estaríamos frente a un grave delito.
Asimismo, si hubiese sido abogada cuando, junto con Néstor Kirchner, abrieron en el año 1976 un Estudio en Santa Cruz, tendría que haberse inscripto y hubiese firmado presentaciones, escritos o documentos referentes a la profesión. En ninguna causa tramitada en la Provincia de Río Gallegos aparece Cristina de Kirchner como abogada.
En el mismo sentido, a pesar de la profunda búsqueda, este periódico no pudo encontrar a ningún compañero de graduación de la primera dama y menos aún testimonio alguno que certificara sus años de estudio después del tercer año de "cursada".
Sólo una poco confiable fuente (por su evidente oficialismo) de la Universidad de La Plata admitió que estaría inscripta en los libros de la misma como que se habría recibido en octubre de 1979, aunque no quiso facilitar documento alguno ni permitió que se consultaran los libros de actas de la facultad.
Para generar más sospechas, llama la atención que en el curriculum vitae personal de la primera dama en vez de decir que "se recibió de abogada en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales", dice que "cursó estudios de abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales".

Saturday, September 29, 2007

Lila, de Juan Quintero & Luna Monti ( O Visceversa)




ttp://www3.rock.com.ar/notas/2/2003.shtml




Crítica: "Lila"


Matías Peluffo








Hay algo raro atrás de estas canciones, como cuando una persona cuelga un cuadro en su habitación y, adrede, lo deja un poco torcido. Pero no para llamar la atención, sino buscando que un perfil de la imagen gane peso.


Esa actitud, basada en la voluntad experimental del guitarrista Juan Quintero y el sortilegio provocado por la voz de Luna Monti, genera una agradable "rarosidad" en los 45 minutos habitados por estas canciones.


La apertura es "Garzas viajeras" (del uruguayo Aníbal Sampayo); allí el acordeón aporta dulzura y la letra incluye una paradoja marxista: "doblando el lomo para que otro doble sus bienes".


En la copla de origen anónimo "Verde romeo" Quintero construye interesantes y dinámicas melodías progresivas con su guitarra.


La versión de "Confesiones del viento" (de Yacomuzzi y Falú) tiene una vocalización perturbadora, sombría, con más de Nick Cave que de Horacio Guarany.


En "Cuando" la voz líder la lleva Jorge Fandermole y tras ella llega una versión del chamamé "El cosechero" (de Ramón Ayala) donde no se quedan con ganas de experimentar: está casi a capella, con la única intervención de un sonido como de sopapa a modo de percusión.


"Rosario Pastrana" (de Juan Falú) parece una canción compuesta para que la cante Chavela Vargas y en ella la guitarra de Quintero dibuja usando escalas casi jazzeras. "De ida y vuelta" (donde toman parte unos teclados que vuelven a la canción más frágil) y "Caminito" (de Fernando Barrientos) constituyen los punto más taciturnos de Lila.


El tradicional "Yerba buena" bajo la mirada de esta pareja tiene la calidez litoraleña de un mate dulce y cuentan con la inconfundible presencia de Juan Falú en guitarra y voz.


Sigue "Maricón", intrincada y cómica composición que Quintero grabó en Avenido (último disco de Aca Seca, trío folklórico también integrado por él); en la garganta de Luna Monti suena más sosegada que la original.


En "Canción de mi ciudad" invitan al bandoneón de Julio Ramírez para sacarse las ganas de hacer un tanguito y demuestran ductilidad para saltar de género sin sufrir cimbronazos. En "Aire seré" insisten con eso de coser melodías progresivas y así caen en "Al cimbar de la vida", tonada mendocina que le da el punto final a un disco soberbio y pleno de matices. El disco viene acompañado por un mini disc con un puñadito de canciones folklóricas para niños.


Son cuatro cancioncitas con dos chistecitos musicales en el medio (uno tiene un textura gitana y el otro es un corito arreglado donde está invitado Andrés Beeuwsaert).


"Chipá" es un chamamé donde explican la receta para hacer el tradicional pancito misionero.


"El niño caníbal" cuenta, sobre un carnavalito acústico y sin percusión, la historia de un niño que no tiene amiguitos, ni tíos, ni hermanitos porque tuvo mucho apetito.


"Puente" transmite agradables pasajes pictóricos a través de una entonación delicada y una guitarra que descolla.


El cierre es una canción de cuna, "Versos Chiquititos". Esta tercera placa del dúo es el resultado de la pasión por la música, pero también del amor, ya que el Juan Quintero y la Luna Monti son novios y conviven en Flores.


Es folklore, pero vanguardista. Y logra darle una vuelta de rosca al género. Tan íntimo como el mate compartido a la mañana por una pareja, tan ecléctico como la unión entre un tucumano y una porteña.

Thursday, September 27, 2007

Cinco estrellas (Leo Masliah)




Mientras repaso el documental sobre Victor Jara, bajado anoche, titulado "El derecho de vivir en paz",el Kill to get crimson de este año de Mark Knopler, y el disco instrumental de S. Wonder llamado "La vida secreta de las plantas", me puse a tararear un viejo tema del gran Leo Masliah que grabaron los Attaque 77 en el CD "Otras Canciones" y acá les paso la letra; hablamos de Cinco Estrellas, que actualmente es la cortina del programa en canal 7 de los hnos Korol y se los recomiendo antes de ir a la cucha todas las noches.




Cinco estrellas (Leo Masliah)





Eran 5 hermanos que decían quiero ir a las estrellas.



Y los padres les decían que tal vez ellos irían



siempre que primero terminaran los deberes de la escuela.



El primero no quería nada de eso, solo las estrellas.



Y las vio bien grandes cuando el padre (atiendan el detalle)



lo agarró a patadas y lo echó derecho viejo pa´ la calle.



El segundo se fue para hollywood a trabajar de mozo,



en un bar donde comían siempre muchas de las grandes estrellas de cine,



como Linda Blair y como Charles Bronson.



El tercero se hizo comisario y le pusieron una estrella,



reluciente en la solapa de su clásica chaqueta.



Y con el tiempo se olvido de las estrellas y de los planetas.



El cuarto de los hermanos estudio para ser arquitecto.



Y gracias a tres botellas, consiguió salir electo.



En la licitación para el proyecto de un hotel de 5 estrellas.



El menor el quinto era distinto,



no quería, no podía,



no sabia conformarse con estrellas de mentira



y hoy acaba de mandar una postal desde las tres Marías.



Eran cinco hermanos que decían quiero ir a las estrellas.

Wednesday, September 26, 2007
















esa hamaca de la que todos hablan...










Nos tomamos un rato con el amigo Damián, su perrita Azula (sí, asi se llama) y Juli y fuimos a chequear personalmente el asunto de las hamacas.
No se movieron ni ahí, pero no va a faltar oportunidad para que lo hagan...

Monday, September 17, 2007

El número 14 de Central






















Los hinchas de Central, desesperados por los últimos resultados antes del clásicos, dieron con una pitonisa cubana en Buenos Aires.






La mujer los recibió, escuchó los lamentos y apenas atinó a aclararles que de fútbol no sabía nada. Pidió que, en una nueva cita, volvieran con la foto del equipo. Y allí surgió la revelación: "El problema es el número 14".






Los hinchas se lo contaron a Ischia, y éste, ni lerdo ni perezoso, sacó ayer del banco de suplentes a Imperiale que carga en sus espaldas con el número de la mala suerte.






Alguien recordó que la última vez, Imperiale entró con los jujeños cuando iban ganando 1 a 0 y después llegó el empate visitante. Ahora, se espera que los interventores pidan a la AFA la habilitación para que el defensor de Central luzca el número 37.






El Canalla ganó un partidazo, por lo vibrante del juego, por el estado de la cancha, porque jugaba de visitante, porque estuvo con dos menos, por las agallas y por la presencia y el espíritu y la noción de juego colectivo y en equipo.





Thursday, September 06, 2007

la ultima...


Ladrón de bicicletas es uno de los clásicos del cine neorrealista de post-guerra italiano.
Del año 1948, dirigida por Vittorio de Sica y protagonizada por actores no profesionales (una especie de Carlos Resta tanos).
Ladrón de Bicicletas sitúa la historia en la Italia de la posguerra donde el trabajo escasea y obtenerlo es un suceso excepcional. El protagonista de la historia tiene la fortuna de conseguir trabajo pegando carteles por la ciudad pero para poder realizarlo necesita una bicicleta, el problema es que su bicicleta esta empeñada por lo que su primera tarea será recuperarla.
Una vez montado en su bicicleta comienza a trabajar pero el drama estriba en que no transcurre ni un día de trabajo cuando le han robado la bicicleta y con ella su futuro. Desde ese momento y hasta el final de la película la historia se enfocará a narrar los dos días que el protagonista, acompañado de su hijo y algunos amigos buscaran infructuosamente recuperar la bicicleta robada. La escena final transcurre ante el dilema moral en el que se ve envuelto el protagonista al verse arrojado a convertirse él mismo en un ladrón.

Saturday, August 25, 2007

Suena


Por estos días de exámenes e intenso frío; se escuchan por el departamento de calle Moreno estos discos:


Ernesto Jodos & Hernán Merlo (A pesar de diablo)

Raúl Carnota (Fin de siglo)

Silvio Rodriguez en Chile (casualmente un recital del 3 de marzo de este año)

Pedro Aznar & David Lebón (en vivo en el ND Ateneo)

Miles Davis & John Coltrane

Stevie Ray Vaughan (Greatest Hits)

Eduardo Mateo & Rubén Rada (Botija de mi país)

Suna Rocha (Memoria del sonido)

Beto Satragni (Ecológico)

Flavio & Mandinga Project (Supersaund 2012)

Edelmiro Molinari y la Galletita

The Nuff Brothers (Tuesday night at the Metropolitan cafe)

Ruth Cameron (Road House)

Joe Lovano (Tenor legazy)

Irakere (Tierra en trance)

Jeff Beck (Live in Tokio)

La National Film Chamber Orchestra (con mono Fontana, Kabusacki, Franov, y otros)



entre otros que siguen sonando...

Sunday, August 19, 2007

Después de Pedro...

Después de aguantarnos casi 40 minutos al bodriazo del Coelacanto, nos quisieron correr del salón con la excusa de acomodar unos asientos y butacas, pero resistimos los embates de esos pseudo organizadores, entre los que ví caras conocidas y no sabía que se dedicaban a dicha actividad.
Gracias a Dios, nos volvimos a ubicar en la fila 3, a unos 10 mts. del escenario. Muchisima gente, unas 400 personas si no me quedo corto.
A continuación llegó Pedro, solitario con su guitarra, y se mandó con “Lina de luto”, muy buen comienzo para un recital.
Lo raro de este concierto es que había sólo un músico con su guitarra frente a tantas personas. Las dos canciones que siguieron fueron la gloria para sus fans: “Tu amor”, de su repertorio junto a Charly García (canción reconocible ya desde los entrecortados rasgueos de guitarra del comienzo) y el romanticón (en el buen sentido) “A primera vista”, que casi se podría decir que es más conocida por la versión de Aznar que por la de su autor original, Chico César.
Después siguió “Fotos de Tokyo”, que en versión acústica me gusta mucho más que la versión original del álbum del mismo nombre.
Luego interpretó “A un gato”, un poema de Borges musicalizado por Aznar en 1999, en ocasión del centenario del escritor argentino, pero debo decir que, de ese proyecto de musicalización de poemas, yo hubiese preferido que tocase algo como “Buenos Aires” (nadie puede contra la frase “No nos une el amor sino el espanto, será por eso que la quiero tanto”).
El tema siguiente fue “Después de todo el tiempo”, bello pero un poco largo para mi gusto.
Luego una sorpresa en el repertorio: Amelia, de la gran Joni Mitchell. Esto fue grandioso para mí porque estoy re-descubriendo la música de Joni Mitchell y ese tema en especial, que tiene una de las líneas de bajo más acogedoras que se hayan creado, pero no estoy muy seguro de que al público en general le haya fascinado este tema (la Mitchell no es muy “masiva” en la Argentina).
Pedro le rindió homenaje al fallecido baterista Oscar Moro (compañero suyo desde los tiempos de Serú Girán) interpretando un tema de Los Gatos (banda primigenia argentina donde también tocó Moro) que, según dijo, fue uno de los primeros rocks en castellano que escuchó en su vida: “El rey lloró”.
Entonces Pedro anunció una seguidilla de seis temas que formarán parte de su próximo disco, todos covers de canciones que él ama y que le “enseñaron” sobre el arte de escribir canciones.
A continuación se escuchó una intro de guitarra que hizo aplaudir a todos los que la reconocieron, y los que no lo hicieron al instante sí aplaudieron cuando se escuchó el primer verso y resultó evidente qué canción era: “I was dreaming of the past…”.
Sí, era “Jealous guy”, el enésimo cover de John Lennon que hace Aznar.
Y después de un tema de un ex beatle, ¿qué podía sonar? Efectivamente, un tema de los Rolling Stones.
Otra intro de guitarra inconfundible y otra canción romanticona en el mejor sentido: “Angie”. Después vino una en castellano: “Credulidad”, de Pescado Rabioso (indudablemente el mejor momento de la tarde).
Luego Pedro volvió al inglés para un tema de otro fallecido ex beatle: la gloriosa “Isn’t it a pity” de George Harrison, versionada en castellano. La seguidilla de covers de su próximo álbum finalizó con la cereza que faltaba: “Confesiones de invierno” de Sui Géneris.
Tomó su bajo eléctrico e hizo “Amor de juventud” del disco Mudras, canciones de a dos y luego otra de las sorpresas de la tarde: “Yo tengo tantos hermanos” de Atahualpa Yupanqui.
Luego, Aznar pasó al destornillador, y no, por enésima vez, no me refiero a la bebida, sino a la herramienta, que utiliza para tocar el bajo en “Muñequitos de papel”, un tema sombrío que le da pie para exhibir su maestría habitual en ese instrumento.
Al terminar, Pedro se fue del escenario y, para los primeros bises, se mandó con uno de los temas que escribió dentro de Serú Girán: “A cada hombre, a cada mujer”, que suele usar para terminar sus shows. Efectivamente, Pedro se fue, pero regresó para el último bis, otro cover de John Lennon que sería la última de las 20 canciones de la noche: “Love is real”.
Algún malintencionado podría acusar a Aznar de complaciente con su público, ya que los covers que eligió son fácilmente reconocibles y “masivos”, pero, como él mismo dijo, son las canciones con las que creció, las que siempre quiso tocar. De todos modos, lo que hace este repertorio de covers es confirmar que la relevancia de Pedro Aznar no es la que tiene como compositor, sino como instrumentista y cantante (su increíble y elástica voz es uno de los secretos a voces de la música argentina).
Esto no quiere decir que no haya escrito buenas canciones, pero, dentro del total de su obra como solista, las composiciones propias ocupan bastante menos de la mitad, sobre todo desde que en los últimos años sacó álbums casi íntegramente dedicados al folclore argentino y a la música brasilera.
Pero, más allá de si interpreta temas propios o ajenos, nada de eso habla de su calidad como prodigador de emociones: en eso, que es lo que realmente importa, es un grande.
Bueno, hasta acá el recital, facturas de Nuria y mates después, te debo las fotos y el audio porque me voy a ver Sicko, porque son las casi las dos de la matina y aún no le envié a Cin la foto de la hamaca.

Pedro Aznar, 19 de Agosto. Plaza Seca




Persona (1966, I. Bergman), Un perro andaluz (Buñuel), Los crímenes del Dr. Mabuse (Fritz Lang), El séptimo sello( I. Bergman), Farenheit 451 (F. Truffaut), Metrópolis (Fritz Lang), son las últimas películas que bajé y de a poco las voy viendo; sobre todo la de anoche, Farenheit 451 que ya me voy a tomar unos renglones para hacer mi humilde apreciación.




Tarde gris en Rosario, lluvia, desolación total, debido a que mañana es feriado y por ende no quedo ni el churro de la Smart acá en la esquina.
Sin embargo, en un rato parto para el Patio de la madera a la feria del libro, ya que a las 16 hs toca Pedro Aznar.
Me pregunto si va a interpretar temas de su último disco (el particular Aznar canta Brasil), con joyitas como Rosa de Hiroshima, Alcira y la torre, Faro de los ahogados, Mi Gurí y el mejor que es La Paz (su dulce melodía, la voz de Pedro, para escucharla muchísimas veces).
Si uno intenta explicarle a alguien a que suena la Samba, nada mejor que poner el tema Para que discutir con Madame, dicho sea de paso, es una interpretación en que parece hecha por un brasilero, aprobado el portugués de Pedro. Aunque en Dindi del disco dos canta en inglés, también sale muy bien parado, (ya lo habíamos escuchado en laburos anteriores como Julia, Across the Universe, etc).
También tiene su veta de temas medios flojos como Quereres, Polichinela, Faca afilada y Continuidad de los parques, pero en línea general, está muy bien el trabajo de Aznar.
Cabe remarcar que se trata de un álbum doble y en vivo.
De cualquier manera no descubro nada diciendo que es uno de los más grandes artistas del país, portador de una impresionante, inefable e impecable voz.
Sus canciones transportan, la ejecución del bajo y las guitarras tienen un toque y sonido propio y perceptible.
Admirable artista, voy para el recital ya mismo!! Mi tercera vez escuchándolo en vivo y ojalá sean muchas más.

Wednesday, August 15, 2007

Zamba pa´l negro Fontanarrosa

Lo peor de la gira, según declararon los dos, fue enterarse de la muerte de Fontanarrosa, a la distancia lejana, en Rosario. Y ambos hicieron público su dolor. "Era un gran escritor, un humorista, un tipo grande del que me acuerdo cada día", dijo Serrat.
Y Sabina, por su parte, arriesgó: "Fontanarrosa no es tan conocido en España porque aún no se sabe que es más divertido que Harry Potter".
La relación entre estos hombres grandes se cultivó desde ambos lados del Atlántico, con pequeños gestos para delatar sentimientos profundos. Curiosamente, uno de los últimos dibujos de Fontanarrosa son esos dos pájaros que aparecen identificando la gira.El logo fue un encargo de Serrat y Sabina, que visitaron al rosarino unos meses atrás. Fontanarrosa, a pesar de la enfermedad que lo mantenía alejado de su oficio, hizo un esfuerzo y les envió por mail un boceto que puede interpretarse como un cuervo bicéfalo o a dos pájaros siameses, ideal para reflejar el espíritu de la gira que unió a los españoles. Más tarde, el Negro retocó como pudo, su dibujo.
Y lo dejó como herencia. "Nosotros somos en realidad los pájaros de Fontanarrosa", dijo Sabina al enterarse de su muerte.

Y para rematar...................


Zamba pal Negro Fontanarrosa (Rosarino Universal) (JOAQUÍN SABINA)

Lo peor de la cosanostra es el chau de Fontanarrosa.
Primos al Palau San Jordi del noisensa renegau.
Ni vengo ni voy ni firmo recetas de ayer para hoy,
porque, sin Mendieta, Boogie el aceitoso parece un poetalírico y leproso
y su pobre viuda una osa sin oso ni fosa
¿quién duda, Pereyra Inodoro,
de la bronca muda del pibe del coro
que desface entuertos sin hallar tesoro?
¿Cómo que estás muerto?
Mientras en Rosario Central,
che, Roberto,un clon de Romario
te brinde un golcito canalla
y sicario que muere por Fito,
por vos, por Olmedo, por mi Juan Carlitos Baglietto,
me quedo y me voy con Guevara,
compadrito en pedo,cholo tarahumara,
tronco de un Quevedo que escribe y dispara.


Joaquín Sabina, Rosario, misterios dolorosos,agosto 2007

Friday, August 10, 2007

Mbira


"Las sonoridades reflejan una variedad fresca de instrumentos tanto antiguos como modernos. El mbira, es mejor conocido en los círculos occidentales como el piano de pulgares o de mano.

Sin embargo, eso no nos explica en su totalidad la función del instrumento. Mbira es tanto el nombre del instrumento como de la mística música que produce. El mbira es más un médium que un instrumento. En la tradición Shona de Zimbabwe, los músicos de mbira representan a los hombres sabios de la cultura; sus interpretaciones a menudo sirven para fines espirituales.

Según la tradición shona, el mbira tiene una amplia variedad de utilidades, desde traer lluvia en las épocas de sequía a través de los espíritus, hasta proveer cualidades generales como la paz o la fuerza espiritual. Usualmente tocan en grupos que incluyen al menos 2 mbiras, un hosho y al menos un cantante. Los instrumentalistas generalmente también cantan. Estas grabaciones originalmente aparecieron décadas atrás (1971), pero han sido remasterizadas y lanzadas nuevamente.

El disco final es una interesante fusión de la música Shona del mbira con otros estilos. Dumisani Maraire (el líder) en mbira y voces, Nkosana Maraire en hosho (shaker) y voces, y Shukuti Chiora en voces.

La letra de las piezas son a menudo bastante vagas, desde una oración a una frase o a una simple palabra. La perfección vocal es en sentido general irrelevante, ya que priman la espiritualidad y transparencia emocional.

El mbira mantiene un ritmo constante a través de cada canción, presentado en motivos cortos que forman ciclos que se repiten conformando armonías simples, pero muy profundas.
Durante el periodo colonial de Zimbabwe, el mbira sufrió un descenso de popularidad, debido en parte a la creencia de los misioneros de que el mbira era el demonio. Después de la independencia en 1980, el instrumento y la música que produce volvieron a recuperar su popularidad"

Esperando el disco del dueto


Existen proyectos musicales, los cuales ni bien se forman, ya generan la expectativa de ver que es lo que pueden aportar, como van a sonar, que temas van a interpretar, si va ser un fiasco o no.

En este caso tenemos a un dúo que se las trae, hablamos de Bela Fleck y de Chick Corea. No solo por sus proyectos personales anteriores, sino por este disco que acaban de sacar y que no llegó todavía por las bateas locales.

Como no tuve oportunidad de escucharlo, subo el comentario del mismo que publicó la página especializada en jazz, http://www.elintruso.com/.


A principios de la década del ’90, Fleck invitó a Corea a participar en un par de sus discos. El pianista retribuyó la gentileza (una década y media después) convocándolo a participar en Rendezvous in New York.Es decir... se conocen.Bastante.
Debemos aclarar que The Enchantment es realmente un disco hecho a dúo.

No hay sobregrabaciones, ni pistas, ni nada que no sean los dos instrumentos. Afortunadamente, cada uno se dedica al suyo.

El pianista aporta 4 composiciones y Fleck seis. La restante es una versión de Brazil, de Ary Barroso y Sidney Russell.

También quiero comentarles que no esperaba uno de esos discos en los que se inventara nada. Imaginé un álbum en el que dos tipos que se respetan y mucho entre sí, se juntarían a tocar por placer. Y por algunos dineros también. Pero a priori la unión, que hace la fuerza, no parece aquí forzada.Ambos son músicos prestigiosos, virtuosos, exitosos. Y en estos casos también cabe esperarse lo peor.O la gloria.
Sin mirar los créditos, es fácilmente reconocible la pluma del pianista en Señorita. Hasta los yeites se le notan. Pero es un buen indicativo de hacia dónde apunta el álbum.

De la misma manera, Spectacle es un “casi western” veloz comandado por su autor, Béla, donde Corea no omite alguna cita... ¡al tema anterior!

El último minuto es de gran belleza sin dejar de lado el jolgorio.Joban Dna Nopia es, después de una generosa intro, una clara muestra de agilidad contenida entre dos virtuosos.

Un gran momento llega con Mountain, con su aire “oriental” (una obviedad tratándose de Corea, perdón...). Una melodía que, les parecerá bizarro, pero me recuerda a Stevie’s Spanking, aquel tema de Frank Zappa dedicado a Steve Vai en Them or Us (aquél que traía “Be in my Video”, ¿recuerdan?).

No obstante, y con las comparaciones arbitrarias de lado, el tema es bellísimo.Un momentazo. Casi un hit single.

Seguimos en ascenso con la versión del clásico del pianista, Children’s Song #6 donde, además, se cita a sí mismo.

Fleck se compromete, Corea se libera y siento que hay un compromiso real en ambos músicos.

A Strange Romance remite a una danza de Europa del Este. Pero es una composición del banjoísta. Con idas, venidas, marchas, contramarchas, aceleraciones y frenadas. Y si bien el camino lo indica Béla Fleck, el pianista se apropia de la canción y la hace momentáneamente suya.

En Menagerie salen a buscar el partido apoyados en la gran defensa que suele ser la mano izquierda de Corea. Acá sí que hacen gala de todo virtuosismo todo. El pianista realiza otra gran intervención y se adivina una bienvenida complicidad entre ambos.

La calma llega con Waltse for Abby. Que, de tan agradable y naif, bien podría no haber estado.

En Brazil aparece cierta tendencia “demostrativa” que no molesta pero poco aporta.

The Enchantment (el tema) brinda uno de los momentos más reflexivos del álbum. Pero no uno de los más interesantes. Pasa. Sin pena, sin gloria, sin dolor, sin éxtasis. Pasa.

El último tema es un clasicazo de Béla Fleck, Sunset Road, que apareciera en el álbum debut de los Flecktones (1990) y en el doble en vivo Live Art.

Desestructurado desde el mismo inicio, la melodía es más sugerida que interpretada. Una suerte de libre variación. Es un muy buen cierre para un disco que suena honesto, independientemente de aciertos y desaciertos.



Señorita, Spectacle, Joban Dna Nopia, Mountain, Children’s Song #6, A Strange Romance, Menagerie, Waltse For Abby, Brazil, The Enchantment, Sunset

Road


Músicos: Chick Corea: piano Béla Fleck: banjo


Concord, 2007

Monday, August 06, 2007

Serán los Fabs Four de Liverpool?











La banda que más tributos, homenajes, y revisiones de sus canciones han recibido por parte de sus pares...




Aparecen ante mi: homenaje de Rubén Rada (Amado John), Hugo y Jaime en el Centenario (All you need is love), los Durabeat (uno de los mejores), el de Blue Note (con Stanley Jordan, Tony Williams, entre otros), el de los cubanos (Here comes.. el son), el chill out, el de las canciones para bebes, el de Rita Lee, el de Luca Colombo, el flaco Spinetta tocando Imagine en el Obelisco en el 90, los Danger Four, los super ratones, a Sting en Chicago Sessions (A day in a life), el de la Royal Philarmonic, el disco de Emmerson Nogueira, el del director de la película Concord Franck Pourcel y cuyo disco mentó Meets The Beatles, el Come together (homenaje reggae, otra portada que subí), y en versión reggae también el Mellow Submarine, el Reloader, con la célebre tapa de Revólver, el disco de John Pizzarelli del año 1999 (el estilo "big-band" aplicado a canciones memorables, que todos tenemos siempre en la cabeza y en el alma, como "Can´t Buy Me Love", "Get Back" o "When I´m 64"), el Songs of the Beatles de Sarah Vaughan de 1981, el de Ann Dyer & No Good Time Fairies, titulado Revolver A new Spin del año 1999, uno de los más raros de este humilde comentario y no podemos olvidarnos del In my life de George Martin, disco que ya voy a explayarme más adelante, en donde desde Jim Carrey, pasando por Bobby Mc Ferrin y otros versionan a los Beatles.


Otro que es destacable es el de Connie Evingson llamado Let It Be Jazz y del año 2003, realmente Connie canta como los dioses pero además no le tiene ningún miedo a nada. ¿Te imaginás "From Me to You" en tempo de bossa, "When I´m 64" con ritmo de tango y una "Blackbird" cargadísima de swing? Por momentos mucha big band, por momentos muchísimas cuerdas con arreglos majestuosos, por momentos aparecen las bellísimas, sempiternas melodias de los Beatles con total transparencia, en otros segmentos la cosa es irreconocible pero no menos bellísima.


Hay uno en especial en el cual quería reparar: El disco se llama Celebration of the songs of the Beatles; yo no lo conocía, ni siquiera tenía datos de él. Se trata de una compilación que hizo en 1995 la discográfica GRP reuniendo a sus mejores artistas para un disco tributo a los Beatles.


Y aparecen así, entre otros, una versión espectacular de George Benson arremetiendo con "A Long and Winding Road", una juvenil Diana Krall dándole languidez y glamour jazzero a "And I Love Her", McCoy Tyner se encarga de "She´s Leaving Home", un brioso, bien latino Arturo Sandoval reformulando por completo "Blackbird", un Chick Corea con "Eleanor Rigby", un jocoso Ramsey Lewis con "Michelle", todo en el mismo disco... un "Yesterday" por Dave Grusin capaz de hacernoslo escuchar por enésima vez. También están los Spyro Gyra, la banda que a Daniel Emilio Rodriguez le genera tanta curiosidad.




Thursday, August 02, 2007

Claudia Puyó. Las que cantan



Escuchar a las damas del rock nacional cada tanto tiene ese sabor del endulzamiento de la voz femenina.


En este caso, los discos son de Claudia Puyó, la voz de Temperley (o por ahi, de algún lugar del conurbano es), la que nos deja esos discazos como Del Oeste y Cuando te vi partir (donde saca chapa de grande en la versión spinetteana de como el viento voy a ver).
Acá hay una buena ocasión para ir a verla, agradezco la invitación al mail, pero es un poco lejos...
Y me olvidaba que el invitado es Ariel Leyra, todo un referente del rock de Paéz de los ochenta.


LAS QUE CANTAN

Vengo a decir que en los rincones
más difíciles del planeta están cantando las mujeres
con su voz de pueblo escarmentado,
se supone que vociferan
para morir un poco menos.

Sólo el dolor, la fiebre, el odio,el desafío y la desgracia,
sólo una luz inofensiva cantan las mujeres que cantan.
Fadistas de Portugal,enlutadísimas de España
inclinadas segando siegan espirales de rabia y queja,
liquidan su ración de sueño con furiosa maternidad.

Coyas, princesas miserables de una América de arpillera,
queman ancestro alcoholizado en lamentos como cuchilladas.
Hay que dejarse herir, amar su llanto y comprobar cómo la tierra busca su desolados huesos.

Brujas, pálidas de Oriente lustradas hechiceras de África
custodias de padecimientos, celebrantes de la miseria
que lamentan inútilmente fatalidades ordenadas por dioses vanos y hombres crueles.

Les asignaron sed avática, desesperada obligación,
y ellas amenazan morir en repertorios de quejido,
de belleza perdonadora.
Sólo vengo a decir que cantan
y que el mundo no se arrepiente de sus gargantas infernales,
de sus corazones prohibidos.
Sólo vengo a decir que acaso nos están echando la culpa


Maria Elena Walsh de “Los Poemas”