
Escuchar a las damas del rock nacional cada tanto tiene ese sabor del endulzamiento de la voz femenina.
En este caso, los discos son de Claudia Puyó, la voz de Temperley (o por ahi, de algún lugar del conurbano es), la que nos deja esos discazos como Del Oeste y Cuando te vi partir (donde saca chapa de grande en la versión spinetteana de como el viento voy a ver).
Acá hay una buena ocasión para ir a verla, agradezco la invitación al mail, pero es un poco lejos...
Y me olvidaba que el invitado es Ariel Leyra, todo un referente del rock de Paéz de los ochenta.
LAS QUE CANTAN
Vengo a decir que en los rincones
más difíciles del planeta están cantando las mujeres
con su voz de pueblo escarmentado,
se supone que vociferan
para morir un poco menos.
Sólo el dolor, la fiebre, el odio,el desafío y la desgracia,
sólo una luz inofensiva cantan las mujeres que cantan.
Fadistas de Portugal,enlutadísimas de España
inclinadas segando siegan espirales de rabia y queja,
liquidan su ración de sueño con furiosa maternidad.
Coyas, princesas miserables de una América de arpillera,
queman ancestro alcoholizado en lamentos como cuchilladas.
Hay que dejarse herir, amar su llanto y comprobar cómo la tierra busca su desolados huesos.
Brujas, pálidas de Oriente lustradas hechiceras de África
custodias de padecimientos, celebrantes de la miseria
que lamentan inútilmente fatalidades ordenadas por dioses vanos y hombres crueles.
Les asignaron sed avática, desesperada obligación,
y ellas amenazan morir en repertorios de quejido,
de belleza perdonadora.
Sólo vengo a decir que cantan
y que el mundo no se arrepiente de sus gargantas infernales,
de sus corazones prohibidos.
Sólo vengo a decir que acaso nos están echando la culpa
Maria Elena Walsh de “Los Poemas”
No comments:
Post a Comment